Cabrales en invierno (y en otoño). La escapada perfecta!

Cabrales en invierno, o en otoño, puede ser la escapada perfecta. Y Casa Rural La Cortina el alojamiento ideal. Da igual que llueva o haga frío Te explicamos por qué.

Disfrutar de los Picos de Europa sin masificaciones.

Las rutas del parque de Picos de Europa: el Cares, Áliva, Ándara, Ordiales, y tantas otras, son siempre bellísimas. Pero si buscas la tranquilidad de un espacio sin aglomeraciones, los meses de calor no siempre son el mejor momento.

La luz del otoño en Asturias es la más hermosa del año, y en general, y pese a la fama, el tiempo suele ser muy bueno. Tanto, que aquí ya hablamos del veroño.

El invierno, tiene un encanto distinto, sobre todo si ha nevado y la escapada nos permite disfrutar de un paisaje diferente, y del silencio sobrecogedor que llega con la nieve, en ese día de sol maravilloso que solemos tener después de la nevada.

Comodidades como en casa.

Casa rural La Cortina cuenta con todo tipo de comodidades para hacernos sentir como en casa: calefacción, chimenea (Muniama y Peña Blanca), bañeras de hidromasaje dobles (Suite, Muniama y Peña Blanca), fibra, wifi e internet por cable, smart TV en la que podrás abrir tu cuenta de Netflix...

Te podemos orientar en qué hacer, qué visitar, dónde encontrar las mejores ofertas gastronómicas. O te facilitamos el alquiler de raquetas para caminar por la nieve, y un sinfín de recursos para disfrutar del frío. Hay cosas que sólo son posibles en invierno.

Los inviernos son mucho más románticos.

¿Quieres disfrutar de una escapada romántica especial? El otoño y el invierno en Casa rural La Cortina pueden ser el momento y el lugar perfectos para ello. Hemos cuidado los detalles para crear ambientes que facilitan la comodidad y la intimidad. Sabemos del ritmo frenético, de las prisas, del cansancio. Sabemos lo importantes que son estas paradas y estos momentos de desconexión y reseteo… Por eso hemos querido mimar entornos que facilitan el descanso y el encuentro, el disfrute sin prisas.

Alójate en uno de nuestros espacios pensados para parejas, y sumérgete en esa sensación de aislamiento, de tiempo detenido, de madera y piedra antiguas, y olor a leña y a hogar. Envuélvete en una manta frente a la chimenea (Muniama y Peña Blanca), contempla las estrellas desde la cama (Escondite), sumérgete con tu pareja en un cálido baño con burbujas que masajean tus músculos cansados después de una caminata por los Picos de Europa (Suite, Muniama, Peña Blanca), despiértate con el canto de un gallo. Encuentra tiempo para estar con el otro, para disfrutar despacio, para mirar sin prisas, para escapar del tiempo.

El placer de una chimenea.

¿Has tenido alguna vez la oportunidad de pasar una velada al amor del fuego? En invierno, con el frío fuera y la lluvia o la nieve azotando los cristales, es una experiencia maravillosa. Envuélvete en una manta suave, con un buen libro en las manos, con tu música favorita, en buena compañía. O simplemente quédate en silencio frente a las llamas, con una copa de vino en la mano. Disfruta del placer de regalarte un tiempo sin prisas. Esos momentos de recogimiento y relax frente al fuego son inolvidables.

Paz. Silencio. Intimidad.

Estas tres simples palabras definen a la perfección lo que significa una escapada rural en Cabrales, en estas fechas de temporada baja. El paisaje sonoro en otoño e invierno en Cabrales es bellísimo, e inusual para los que viven en grandes ciudades. El aire se puebla con los sonidos de los rebaños que descienden al valle tras haber pasado el verano en los puertos, y las notas de los cencerros a lo lejos llenan de música las mañanas. Otras veces el silencio es casi inquietante, y a la vez maravilloso. La sensación de estar en una casa centenaria, y de que el tiempo se ha detenido, empuja a disfrutar de una paz y una intimidad que no siempre se encuentra en las grandes urbes. Una experiencia que nos sosiega el alma.

Los Amaneceres.

¿Eres de los que les gusta madrugar? Los amaneceres desde nuestra casa son siempre un momentazo. Pero en otoño y en invierno, cuando las nubes lo permiten, son una experiencia inolvidable. Una ventaja añadida es que en estas épocas del año no hay que levantarse tan temprano para disfrutar de la salida del sol, y de ese olor a fresco y a nuevo que sólo dan las mañanas antes de que el trajín de la vida comience.

Tenemos varias modalidades: amanecer con mar de nubes, amaneceres de fuego, amaneceres dorados, amaneceres de nieve… Eso sí, no los podemos garantizar. Pero en estas fechas son un fenómeno bastante habitual.

La Gastronomía Rural Asturiana.

La mejor forma de entrar en calor es con un buen plato de cuchara, de los que hacían nuestras abuelas. La cocina tradicional asturiana está llena de magníficos ejemplos, y Cabrales, y los concejos cercanos, de una oferta en restauración extraordinaria. Cocina tradicional, de toda la vida, donde los platos de cuchara se cocinan despacio, en algunos lugares aún al calor de la lumbre. Pequeños restaurantes de pueblo que aúnan de forma magistral tradición y vanguardia. Fabada, pote asturiano, cebollas rellenas, pixín y pastel de cabracho, cabrito, cordero xaldu, tortos, chorizos a la sidra, cachopo… Por supuesto nuestros postres más típicos: casadielles, carbayones, frixuelos y arroz con leche.

¿Se te hace la boca agua? Ven a disfrutarlo. Es otro ritual. Otro sabor. Es otra dimensión.

Nuestros quesos.

El oriente de Asturias es la mancha quesera más importante de Europa. Y esto quiere decir que en ningún otro lugar de nuestro continente vas a encontrar tanta variedad de quesos, con una calidad tan alta. Los quesos son una de las grandezas de la gastronomía asturiana.

Posiblemente el más famoso sea el queso de Cabrales, que batió todos los récords de precio en el 2019, cuando el queso ganador de la Feria de Cabrales se vendió en 20.000€. Pero hay muchísimos otros, riquísimos y muy interesantes: Gamonéu, Beyos, Pría… De vaca, de cabra, de oveja, de mezclas de dos, o de las tres leches. El queso en esta zona se hace allá donde se vaya. En muchas ocasiones es el regalo, o el recuerdo perfecto. Y es cierto, que en las ciudades se encuentra ya casi de todo. Pero degustar una tabla de nuestros quesos en el entorno de Picos de Europa, con una botellina de sidra, eso, juega en otra liga.

Viaja con tu mascota.

Admitimos mascotas. No en todas nuestras habitaciones, no todas las razas, y no en todos los momentos. Priorizamos el buen funcionamiento del alojamiento, la comodidad de todos nuestros huéspedes, y la higiene. Muchas veces, sobre todo en temporada alta, es muy complicado poder gestionar todas las peticiones que nos llegan para alojar a quienes viajáis con vuestras mascotas. Pero en temporada baja es mucho más fácil poder encajar de la mejor manera posible estas solicitudes.

Por el alojamiento de la mascota no cobramos nada. Eso sí, solicitamos una fianza, y pedimos responsabilidad. Consulta aquí nuestra política de mascotas y escápate con ella en invierno.

Vuelve al origen.

Cada vez que te escapas a una casa rural como La Cortina le estas dando vida. Sin vosotros, sin vuestras visitas, nuestro proyecto no tendría sentido.

Pero además de disfrutar de una experiencia inolvidable, podrás descubrir nuestra gastronomía, nuestras costumbres, nuestra historia... Que son las tuyas. Una forma de vivir, de pensar, y de estar en el mundo diferente, un ritmo más pausado; unos valores que no siempre encontramos en las grandes ciudades. Hay que volver a los pueblos. En ellos habitan nuestras raíces, en ellos está nuestra memoria, el recuerdo de nuestros orígenes. Hay que volver, volver siempre. Para no olvidar quienes somos.